8 de Marzo. Día de la mujer.

Hoy os voy hablar de una mujer que quiero mucho, es de esas personas que están en tu vida, porque la vida misma te la pone, y me la puso desde que nació, sus padres y mís padres son amigos desde que recuerdo, y hasta recuerdo a su madre estando embarazada de ella. Se trata de Sandra, yo digo que es mí prima, porque es más, mucho más que mí amiga. Es de las pocas personas en el mundo, junto con mís padres, y mí marido, que cuando no estoy centrada, y no tengo los pies en el suelo, es capaz de ayudarme a bajarlos. Es muy buena en todo, es una mujer todoterreno, tanto es así, que la llamo Mary Popins, porque realmente creo, que es prácticamente perfecta en todo.

Y os hablo hoy de ella, precisamente porque, se dedica a una profesión que tradicionalmente, se considera de hombres, es arquitecta técnica. Resulta que como se acercaba el 8 de Marzo, quise hacerle una entrevista, para ver si, desde que decidió dedicarse a esta profesión, se había sentido minusvalorada, solo por el hecho de ser mujer. El resultado de la entrevista me sorprendió enormemente:

Yo: ¿porqué decidiste hacer arquitectura técnica?

Sandra: Siempre se me dieron muy bien las ciencias, las letras no, y no hubiese llegado muy lejos, por esa rama. Por otro lado, siempre tuve curiosidad de cómo se construían los edificios.

Yo: Es poco romántico…

Sandra: Dicen que los arquitectos técnicos son muy esquemáticos, (bromea)… Por mucha vocación que tengas, cuando te matriculas en una carrera, vas un poco a la aventura, sin saber en realidad, si te va a gustar o no.

Yo: Pero te gustó…

Sandra: ¡Sí!, ¡me encantó!

Yo: Al ser una carrera considerada de hombres, seríais minoría en clase, ¿no?

Sandra: No, en absoluto, había muchas compañeras, profesoras… no, nunca sentí que fuera una carrera de hombres, nunca he tenido la sensación de diferencias de sexo, ni en el cole, ni en el instituto, ni en la Universidad, la verdad…

Yo: ¿ y en el trabajo?

Sandra: El trabajo ya es otra cosa, allí te enfrentas directamente a la obra, y la obra es otra cosa. Allí aún, ver aparecer a una mujer con casco, es raro. Muchas veces, dicen que las peores jefas de obra, son las mujeres, y quizá es cierto, porque para hacernos respetar, tenemos que ser, en ocasiones, más duras que los jefes hombres. Así que, puedo decir que en la obra, si puedo notar la diferencia por ser mujer.

Yo: ¿Y porqué lo notas en la obra? ¿qué ocurre?

Sandra: Pues, que cuando te ven aparecer, los obreros paran a mirar. Algo que aun no entiendo, porque la única diferencia que puede haber, es que te caiga la melena bajo el casco, y eso si llevas el pelo largo.

Yo: A parte de la situación de la obra, ¿has notado alguna diferencia más?

Sandra: En algún momento muy puntual, y con compañeros generalmente, de otra generación, al toparse conmigo, preguntarme por mí responsable, y al pasarle con mí responsable, toparse con que también es mujer. Tengo suerte, que en mí empresa, podemos decir que hay paridad de hombres y mujeres.

Yo: Entonces, en general, ¿no te sientes discriminada por ser mujer, en una profesión considerada de hombres?

Sandra: Nunca me he sentido menospreciada ni minusvalorada por el hecho de ser mujer. He sido criada y educada en la igualdad, y nunca me he sentido pequeña por ser mujer. Lo que he podido vivir en mí trabajo lo considero anecdótico.

Yo: Si de ti dependiera, ¿cómo abordarias el feminismo, para que lo entendieran las generaciones que nos siguen?

Sandra: Creo en la igualdad. Igual que yo nunca he pensado que era menos por ser mujer, creo que si mantenemos una sociedad igualitaria, las siguientes generaciones lo podrán vivir, como yo lo he vivido.

Yo: ¿Qué consejo le darías a mís hijas para cuando sean mayores y tengan que elegir qué quieren ser? ¿y a mí hijo?

Sandra: El mismo, que sean lo que quieran ser, que no les frene nada ni nadie. Y estoy segura, que si no hay distinción desde el primer momento, no lo va haber nunca. Y serán libres de elegir, igual que yo.

Me sorprendió mucho el resultado de la entrevista, gratamente, creí que me iba a plantear un discurso de supremacía con respecto al hombre. Y lejos de eso, me he encontrado una mujer que cree en la igualdad, que aprecia la valía del hombre, y que cree firmemente en la igualdad entre hombres y mujeres; al fin y al cabo, es de eso de lo que va el feminismo, ¿no?

2 comentarios

  1. Me ha encantado la entrevista …. Y en mi humilde opinión…. sí, de eso va el feminismo, de igualdad, de saber que hombres y mujeres somos distintos, como tod@s somos distint@s si nos comparamos con l@s demas, pero tenemos que ser iguales en oportunidades, en derechos, en el trato que damos y recibimos….,…en leyes…….
    También creo que sí cambiasemos nuestra mirada hacia el mundo, y hacia l@s nuestr@s, nuestr@s niñ@s, que son el futuro generacional, más próximo, podrían cambiar las cosas, a ell@s también tenemos que empezar a verles como nuest@s iguales, más pequeños y con otras necesidades, que por supuesto no son las nuestras…… pero con los mismos derechos, no como seres inferiores a los que moldear ..

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